Jeff Cady: Adquisiciones por contrato: Comercio minorista centrado en el cliente
14 de octubre de 2025 | 4 min de lectura

En la industria actual de productos frescos, dinámica y en constante evolución, hay algo que se mantiene constante: las expectativas del cliente en cuanto a calidad, consistencia y precios justos. Como minorista, he aprendido que cumplir estas expectativas no se trata solo de abastecer los estantes, sino de construir una cadena de suministro que priorice al cliente en cada decisión.
En el centro de este enfoque se encuentra la contratación de contratos, una práctica que se ha vuelto indispensable para los minoristas que desean ofrecer valor durante todo el año.
El sector de productos agrícolas es inherentemente volátil. Los fenómenos meteorológicos, los cambios en la demanda y las interrupciones en la cadena de suministro global pueden disparar o desplomar los precios de la noche a la mañana. Sin embargo, desde la perspectiva del cliente, estas fluctuaciones son invisibles y, francamente, irrelevantes. Los compradores no quieren saber nada de malas cosechas en California ni de huracanes en México; quieren encontrar sus frutas y verduras favoritas a un precio justo cada vez que visitan la tienda.
Por eso, la contratación por contrato es un pilar fundamental de nuestro enfoque. Al colaborar estrechamente con los proveedores para establecer precios estables durante toda la temporada, podemos minimizar las fluctuaciones que, de otro modo, se trasladarían al consumidor. No se trata solo de proteger los márgenes, sino de cumplir la promesa de consistencia que hace que los clientes regresen.
CONSTRUYENDO RELACIONES, NO SOLO TRANSACCIONES
La contratación es más que un acuerdo legal: es una relación. En muchos casos, estos contratos se sellan con un apretón de manos en lugar de una firma. Lo más importante es el compromiso mutuo: comprometemos mi negocio con un proveedor por un período determinado y, a cambio, esperamos fiabilidad, incluso en condiciones de mercado difíciles.
Este enfoque basado en las relaciones da sus frutos cuando surgen desafíos. Recientemente, por ejemplo, cierto mercado experimentó un fuerte aumento de precios debido a restricciones de suministro. Como teníamos contrato con un proveedor, ya habíamos acordado un precio justo con meses de antelación. Cuando los costos empezaron a subir, levanté el teléfono y le recordé nuestro acuerdo a mi proveedor. Hablamos de la situación abiertamente y, aunque siempre estoy dispuesto a escuchar si surgen circunstancias imprevistas, mi prioridad es asegurar que mis clientes estén protegidos de subidas repentinas de precios.
Este tipo de diálogo abierto solo es posible cuando ambas partes se comprometen con la relación a largo plazo, no solo con la siguiente transacción. Es una filosofía que intento inculcar en mi equipo, especialmente en aquellos que provienen de sectores más transaccionales. En el sector de productos frescos, el éxito se basa en la confianza, la comunicación y un compromiso compartido con el consumidor final.
APROVECHANDO LA TECNOLOGÍA PARA LA PREVISIBILIDAD
Si bien las relaciones son la base, la tecnología es una herramienta que nos ayuda a gestionar la incertidumbre. Las herramientas de pronóstico, el análisis de datos y las plataformas de inteligencia de mercado permiten tanto a minoristas como a proveedores anticipar los desafíos y tomar decisiones informadas. Quizás no podamos predecir el clima, pero sí podemos usar la tecnología para modelar escenarios, identificar tendencias y planificar ante lo inesperado.
Por ejemplo, al analizar datos históricos y monitorear eventos globales, podemos anticipar mercados con restricciones y ajustar nuestras estrategias de compras en consecuencia. Esto no solo beneficia a los minoristas, sino que también brinda a los proveedores la confianza para planificar su producción, reduciendo el estrés y la incertidumbre en toda la cadena de suministro.
EJEMPLOS DEL MUNDO REAL
Permítanme compartir un par de ejemplos reales. Al acercarse la temporada de uva este año, llamé a mi proveedor y le dije: "En lugar de venderme uvas a precios bajísimos en septiembre y octubre, acordamos un precio justo y constante ahora". Prefiero pagar un precio estable durante toda la temporada que someter a mis clientes a fluctuaciones bruscas en la caja. Lo mismo ocurre con las bayas: al comienzo de la temporada en California, trabajo con los proveedores para evitar precios inflados cuando la demanda supera la oferta, asegurándome de ofrecer a los consumidores un trato justo desde el primer día.
Este enfoque no se limita a una sola categoría; es una filosofía que aplico en todos los ámbitos. Mientras tanto el minorista como el proveedor cumplan con sus compromisos, todos ganan: el proveedor consigue un socio confiable, el minorista obtiene un suministro constante y el cliente obtiene el valor que espera.
MANTENER LA VISTA EN EL CONSUMIDOR
Mi consejo es simple: Manténgase al tanto de las necesidades de sus clientes y trabaje a lo largo de la cadena de suministro para satisfacerlas donde se encuentren. No se distraiga con las ganancias a corto plazo ni con el ruido del mercado. Si mantiene la vista puesta en el consumidor y utiliza todas las herramientas a su disposición (contratos, relaciones, tecnología), estará bien posicionado para el éxito.
De cara al futuro, la industria de productos frescos se volverá cada vez más compleja y los desafíos que enfrentamos seguirán evolucionando. Pero algo queda claro: los minoristas que prosperarán serán aquellos que inviertan en sólidas alianzas con proveedores y nunca pierdan de vista las necesidades de los clientes.
La contratación por contrato no es solo una herramienta para gestionar el riesgo, sino una estrategia para generar confianza, garantizar la fiabilidad y ofrecer un valor real a quienes confían en nosotros a diario. Al mantenernos fieles a estos principios, podemos afrontar cualquier reto y contribuir a la creación de una industria de productos agrícolas resiliente, receptiva y preparada para el futuro.
Jeff Cady es vicepresidente de productos agrícolas y florales de Northeast Shared Services, con sede en Schenectady, Nueva York, que apoya a las marcas minoristas Price Chopper, Market 32 y Tops Friendly Markets.
Artículo 22 de 33 en Produce Business, octubre de 2025